domingo, 22 de noviembre de 2015

Pensiones: el riesgo de especular con los ahorros ajenos

 Artículo publicado en Periódico Desde Abajo, Edición 218 (15), Oct-Nov 2015, pp. 8-9. Bogotá. 

Sucedió un día cualquiera. Aquella mañana las noticias que traia el extracto de su ahorro pensional no eran halagueñas. Mientras bebía su primer café matutino, Elias Sánchez*, profesor universitario constataba con asombro que sus ahorros ahora eran inferiores a lo que sumaban en los meses anteriores. Si bien no conocía mucho del mercado financiero había recibido en los anteriores informes pequeños incrementos, razón por la cual se sentía satisfecho. El nuevo reporte sobre sus ahorros indicaba que había perdido lo antes ganado.

Por su mente fluyeron inquietudes e interrogantes, saboreó un trago más de café y decidió enrutarse hacia 'su' empresa Ahorradora de Fondos de Pensiones (AFP) para exigir aclaración con lo que estaba sucediendo. Una vez allí, y tras la obligada espera que le demandó paciencia y aguante, una funcionaria, tras escuchar sus inquietudes, templando su rostro con aquella sonrisa que uno nunca sabe si es de burla o de amabilidad, le espetó: "disculpe, señor profesor, lo que pasa es que así es el mercado: algunas veces se gana y otras se pierde".

La respuesta hizo que por su todo cuerpo cruzara un frío de temor. "¡Unas veces se pierde y otras se gana!", como si esto fuera un partido de fútbol o de algún otro deporte, resultados con los cuales uno puede sentir tristeza o alegría, pero nunca llegar a padecer el desalojo del sitio de vivienda por falta de dinero para cancelar la cuota mensual, o incluso llegar a no tener con qué pagar el mercado semanal. Pero así es la realidad hoy impuesta por el dominio de las lógicas financieras en el manejo de los ahorros pensionales de miles de trabajadores de nuestro país -al igual que otros muchos países de todo el mundo-.

Saliendo de la AFP, las iniciales más otras muchas inquietudes colmaban la mente de Elias, pero entre ellas había una muy importante: había descubierto algo de lo cual hasta ese momento no era consciente: él, todo un profesor universitario, a pesar de su formación académica, también era otro más de los analfabetas financieros que depositan sus ahorros, fruto de toda una vida de trabajo, en manos de especuladores financieros. Su presente y futuro estaba en manos de jugadores de casino, uno que es global y que no tiene sede abierta para todo el público.

Un casino pensional ¿De dónde viene?


Para el caso nacional, la financierización de las pensiones es una de las consecuencias de las reformas introducidas desde los años noventa al sistema pensional y el sistema financiero (1). En el primero de ellos se perseguía el aumento de las personas con Seguridad Social y en el segundo una liberalización que en el caso del sistema de pensiones tuviera la capacidad de resolver el déficit actuarial identificado en ese momento. Existían pocos cotizantes (2), una elevada informalidad laboral, además de regímenes especiales de pensiones (3) que constituían una carga al Estado, quién era el responsable de financiar dicho sistema diagnosticado en su momento como insostenible (Vanegas, 1996; Arrieta, 2011).

La financierización avanzó en la medida en que se introdujo el régimen de ahorro individual por el cual las personas financian su pensión de vejez a través de un ahorro individual. El anterior régimen llamado de prima media por el contrario demandaba del Estado que dicha pensión se garantizara con el valor de las reservas de los aportes de los afiliados y con el aporte estatal cuando las mismas se agotaran. La consecuencia de estas modificaciones ha sido la de ligar el sistema pensional a una sostenibilidad financiera que es ambigua en su definición (Vanegas, 1996; Arrieta 2011).

Para quienes actualmente tenemos que pagar aportes para pensión se nos ofrece una serie de empresas privadas llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones AFP que "cuidan" de nuestro futuro. Se encargan de nuestro porvenir, de nuestra protección. Pocos sabemos el uso que se da a estos recursos, a pesar de recibir un informe mensual, no sabemos finalmente si dichos recursos se mantienen a salvo. Quien se encarga de las tareas de regulación es la Superintendencia Bancaria siendo una de sus metas velar por la sostenibilidad del sistema. No obstante ¿estamos a salvo de la especulación propia de los mercados financieros?

La 'libertad' ofrecida se limita a poder escoger entre las AFP y el tipo de portafolio en el cual dicha administradora colocará nuestro ahorro. Se le recomienda a los que están cerca de la pensión ser cautelosos mientras que a los jóvenes se les dice que pueden arriesgarse y colocar su dinero en un portafolio de mayor riesgo. Se trata de un casino pensional en el cual así como se gana se pierde.En este régimen pensional individualista la consigna es a mayor ahorro y mayor rendimiento mayor pensión. La solidaridad se reduce a una deducción que se hace a los que mayores ingresos tienen para la creación de un fondo de solidaridad pensional. Una medida que es ante todo paliativa de cara al desequilibrio entre cotizantes de mayor ingreso versus los que cotizan sobre un salario mínimo.

¿Un riesgo no identificado se mueve por la carretera?


La Superintendencia Bancaria reglamenta las inversiones que las AFP pueden realizar con nuestros ahorros pensionales. El objetivo es garantizar un mayor dinamismo en el mercado de capitales evitando lo que llaman la "exposición a riesgos imponderables". La más reciente reglamentación apareció con el decreto 816 de 2014 que redefine los límites de inversión para su uso en los proyectos de construcción de las vías de cuarta generación (4G).

Actualmente existen 12.870.890 personas afiliadas a pensiones obligatorias y el valor de dicho fondo alcanza $160,15 billones de pesos (4). En entrevista publicada por el diario El Colombiano (5), se señala que Asofondos dispondría de alrededor de unos 25 billones de pesos para tal destinación. El proyecto contempla que las AFP aporten en la etapa de construcción y participen con fondos de capital privado y con bonos de infraestructura. De esta manera se facilita el financiamiento de estos proyectos que incluyen también las vigencias futuras de presupuesto que han comprometido los gobiernos actuales con cargo a los presupuestos futuros. Dicha iniciativa ha sido liderada por la ANI Asociación Nacional de Infraestructura desde 2011.

La inversión en vías de cuarta generación o 4G se ha constituido en uno de los sectores que promueve el gobierno de Juan Manuel Santos, bajo el argumento que el país necesita invertir en infraestructura si quiere ser más competitivo. En ese sentido, invertir en sectores de la economía nacional como la construcción y la infraestructura parecen constituirse en una buena alternativa para jalonar el crecimiento económico y así mismo para generar beneficios a quienes tienen sus ahorros pensionales en las AFP.

Las vías de cuarta generación constituyen un programa de infraestructura vial que se propone la construcción de 8.000 km de carreteras, caracterizadas por ser de doble calzada y para las cuales se contempla la construcción adicional de 159 túneles. La financiación de los proyectos se hace con la participación de la banca nacional e internacional, organismos multilaterales, banca pública y fondos de pensiones. Inicialmente se planteaba que estas últimas aportaran entre 6 y 10 billones de pesos de un total de 47 billones de inversión total pero posteriormente se afirmó que dichas AFP estaban interesadas en aumentar su participación a unos 25 billones (6).

Disminuyan la velocidad, curvas peligrosas


Aparentemente invertir en vías de cuarta generación no constituiría una grave amenaza para quienes transitan por la autopista de la vida laboral. El camino parece no tener baches y el destino final bien señalizado, máxime cuando se anuncia el interés de firmas como Goldman Sachs, el Banco de Inversión Brasileño BTG pactual y firmas como Swiss Re Reinsurer por participar en las 4G (7). Sin embargo, los riesgos aparecen de la mano de las críticas que se han realizado especialmente frente a la inconsistencia en los costos de construcción, operación, administración y mantenimiento, así como de los aportes realizados por la nación y el recaudo de peajes. Otro problema está referido a un trato diferenciado entre algunos proyectos en virtud de la tasa de interés que debe tener en cuenta el concesionario y en tercer lugar sobreestimaciones del tráfico esperado en estas carreteras (8).

Los peligros de colisión en esta autopista se refieren al hecho de que finalmente dichas vías 4G generen más costos que beneficios. Elias, nuestro profesor universitario, puede estar contento de ver como sus ahorros promueven el desarrollo en el país, pero ¿qué pasará si al final de cuentas pierde sus ahorros por esas cosas que tiene el mercado?Nuestro camino a la vejez está en permanente riesgo por deslizamientos como estos y las posibilidades para sobrepasarlos se toman cada vez más difíciles cuando el peaje que debemos pagar por nuestro provenir es cada vez más y más caro.

FOTOS

Abuelo y la cuchilla de las AFP:
http://inquietandodesdeelmargen.blogspot.com.co/2011/12/la-ilusion-y-el-engano-de-las-afp.html
Caricatura en carretera:
http://www.eldiario.com.co/anteriores/23-9-2014/foto-noticia-se-volvieron-caricaturas-1409.html




NOTAS

1 Las principales reformas al sistema financiero en aquel entonces fueron la ley 45 y la ley 50 de 1990. La Constitución de 1991 consagra que las actividades aseguradoras, financiera y bursátil son de interés público situación que fue reglamentada por el Congreso de la República con la ley 35 de 1993 (Vanegas, 1996).

2 Durante los años setenta la cobertura alcanzó solo un 7,5% y en los años ochenta se elevó al 15% (Arrieta, 2011). En los años noventa la cobertura en Seguridad Social si bien había aumentado llegaba sólo al 21,5% de la población. En este último periodo se tienen datos discriminados según el nivel de ingresos lo cual comprueba el nivel de poca solidaridad existente en ese momento: un 66,1% de aquellos que contaban con ingresos superiores a dos salarios mínimos tenían cobertura frente al 16,7% de quienes ganaban menos de un salario mínimo en 1990.
3 Las ventajas que proporcionaban los regímenes especiales se centraban en aspectos como una edad de retiro más temprana así como mayores beneficios a los afiliados. si bien durante los últimos años se liquidaron la cuasi mayoría de éstos persisten algunos que se justifican más que por el poder de negociación sindical por relaciones abusivas de poder. Se trata de la Presidencia de la República y de la Fuerza Pública que gozan de ese privilegio en virtud de claras asimetrías de poder (Arrieta, 2011).

4 Adicionalmente se cuenta con 6.940.391 afiliados a cesantías cuyo fondo alcanza los $9,82 billones de pesos y 552.638 afiliados a pensiones voluntarias cuyo fondo alcanza 12,88 billones de pesos (página web de Asofondos).

5 Fondos de pensiones: con vías para 4G. Juan Fernando Rojas Trujillo. Publicado el día 22 de junio de 2015 http://www.elcolombiano.com/fondos-de-pensiones-con-via-para-las-4g-DY2177647 El decreto 816 de 2014 establece estas modificaciones en relación al Decreto 2555 de 2010 que recoge el conjunto de normas que regulan el sector financiero, asegurador y el mercado de valores en Colombia.
6 Las AFP y los bancos no descuidan los proyectos de las 4G e infraestructura. Disponible en: http://www.larepublica.co/las-afp-y-los-bancos-no-descuidan-los-proyectos-de-las-4g-e-infraestructura_265966
7 Fondos de deuda e inversión extranjera garantizan las 4G. Publicado en http://www.dinero.com/pais/articulo/financiacion-para-segunda-ola-4g/205628 consulta realizada en 12 de septiembre de 2015.

8 La historia íntima de las 4G. Jairo Chacón González. Publicado en: http://www.elespectador.com/noticias/economia/historia-intima-de-vias-de-4g-articulo-490314 consulta realizada el día 12 de septiembre de 2015. Veáse también Controversia por riesgos en infraestructura 4G. Publicado en http://www.eltiempo.com/economia/sectores/riesgos-infraestructura-4g/14094115

domingo, 9 de marzo de 2014

CONSTRUIR UNA NUEVA MASCULINIDAD

Hace un par de meses leí un texto llamado Vivir la propia vida en un mundo en fuga. Su autor, Ulrich Beck afirma en dicho texto que nuestro tiempo se caracteriza por el predominio de un ser humano que tiene como principal desafío ser el autor de su propia vida, el creador de una identidad individual. Según Beck hemos sido llevados a esa situación por causa de lo que denomina la paradoja del individualismo institucional. Las normas legales dispuestas en los Estados de Bienestar hicieron de los individuos y no de los grupos, sus principales receptores de beneficios siguiendo la regla de que las personas debían organizar con el tiempo más y más aspectos de su propia vida.

Alejandro Obregon, La Violencia 1962
Lo paradójico está en que ese proceso de individualización hizo que la vida dejara de descansar en tradiciones obligatorias para hacerlo ahora bajo la influencia de directrices institucionales, específicamente de recursos institucionales como los derechos humanos. Con el desmonte de los Estados de Bienestar y la hegemonía del mercado, tiene lugar un proceso de atomización en el cual se hace énfasis en el individuo y su responsabilidad para consigo mismo. Los fenómenos de la crisis social terminan siendo asumidos entonces por los individuos. En suma, según Beck los problemas sociales se transforman en disposiciones psicológicas.

El escenario ha cambiado y ahora las personas son transplantadas de una sociedad industrial nacional para el torbellino multinacional de una sociedad del riesgo global. Si con el ascenso de las sociedades industriales las personas eran reorganizadas en categorías sociales fijas, lejos de las certezas religiosas y cosmológicas, ahora dichas categorías son una especie de zombies que mueren pero aún viven. Buscar una alternativa en las tradiciones también termina siendo una cuestión de elección que debe ser justificada y defendida ante otras opciones y vividas como un riesgo personal.

Beck señala que la sociedad y el terreno público están constituidos de espacios conflictivos, que al mismo tiempo son individualizados, transnacionalmente abiertos y definidos unos en oposición a los otros. Es en este tipo de espacios en los cuales cada grupo cultural prueba y vive su híbrido.

Algunos aspectos del contexto en que nos movemos

Antes de organizar unas cuentas consideraciones acerca de lo que creo es el desafío (¿riesgo?) de construir una nueva (¿otra?) masculinidad, quiero hacer unas observaciones sobre las ideas que expresa Beck en su artículo, específicamente en relación a esa paradoja del individualismo institucional. En primer lugar pienso que este análisis debe ser tomado con cuidado teniendo en cuenta que el proceso de individualismo institucionalizado del cual habla Beck fue parcial, incompleto en la mayoría de las sociedades latinoamericanas. Para ellas es bien sabido que dada su posición subordinada en los procesos de acumulación capitalista, la inclusión en una ciudadanía basada en los más básicos derechos humanos fue nula para ciertos sectores de la población

¿Si existe esa amenaza de la atomización, se manifiesta por igual en cada clase o grupo social? Y al interior de cada una de ellas ¿cómo afecta a hombres y mujeres? Por citar un ejemplo, en el mercado laboral, la categoría informal fue usada a menudo para referirse a los sectores populares excluidos de un mercado de trabajo reglamentado por el Estado. Hoy en día, la informalización en el mercado de trabajo afecta también a las personas de clase media que han visto como en los nuevos circuitos globales, la informalización aparece como la forma dominante de las empresas transnacionales mientras que el Estado deja en manos privadas la administración de derechos básicos como la salud y las pensiones. Este proceso se da de manera concomitante con una cada vez mayor inserción laboral de las mujeres, que deben sumar entonces a sus jornadas de trabajo, las tareas no remuneradas necesarias para la subsistencia de sus hogares. Hay una crisis masculina también cuando la mujer asume esa jefatura familia y reemplaza al hombre en su tradicional papel de proveedor económico.

Beck menciona que en ese reto de vivir la propia vida, se echa mano de recursos variados, entre ellos la tradición. No es raro entonces ver como en un periodo de globalización se reactivan los nacionalismos, los regionalismos y lejos de desaparecer terminan siendo claves en un proceso de identidad híbrida. ¿Es lo híbrido algo nuevo en las sociedades latinoamericanas? Nuestras sociedades siempre han tratado de emular las sociedades europeas o norteamericanas. Esa exigencia normativa contrasta con la realidad de sectores populares que mantuvieron vivas muchas tradiciones campesinas e indígenas que si bien tienen un valor simbólico también fueron importantes por su utilidad para adaptarse (sobrevivir) en medio de procesos de modernización inacabada que impusieron las élites a los demás grupos sociales en cada uno de nuestros respectivos países. Buena parte de la recuperación del pensamiento indígena está ahora siendo utilizado para cuestionar conceptos como el desarrollo. ¿Es posible encontrar elementos allí para cuestionar también la construcción de lo femenino y lo masculino que nos fue impuesto desde la invasión europea en el siglo XV? ¿Encontramos elementos en la esencia del catolicismo reivindicado incluso por algunas izquierdas?

Otto Dix- La Guerra
Lo que quiero señalar es que si bien somos culturas híbridas desde hace mucho tiempo, parece que ello es visto como algo indeseado, como un efecto no esperado en esa falsa creencia de una historia lineal donde nuestras sociedades más tarde que temprano lograrían ser como Europa, como Estados Unidos. En el campo social el individualismo institucional sería ya algo inalcanzable y lo poco que se habría conseguido no serviría de mucho toda vez que ahora asistimos a esta amenaza del atomismo donde cada uno de nosotros debe encargarse de responder por su propia existencia. No es raro que se nos venda entonces ese discurso del emprendedor que se hace rico a punta de su propio esfuerzo o de que sea creciente la apatía hacia los partidos políticos (incluso los de izquierda) dejando que la democracia sea cada vez la más refinada expresión de la dictadura. Incluso en el campo de la lucha por los derechos humanos tiende a predominar políticas públicas fragmentadas bajo el argumento de la defensa de las diferencias. Así por tanto hay políticas para niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, mujeres, gitanos, negros, indígenas, etc. Lejos de ese sueño por un proyecto que integrara a todos los excluidos y excluidas, existe ahora políticas diferenciadas mientras que los opresores mantienen sus grupos de poder bastante bien unificados en la red global organizada por el capital financiero.

En este torbellino se mueven los hombres latinoamericanos, algunos de ellos tratando de re-inventarse, de apostar por una nueva masculinidad. Siguiendo esa lógica fragmentadora podría uno preguntarse a que tipo de “hombre” me refiero y que quiero decir con “reinvención” o “nueva masculinidad”. Dejando a un lado ese juego de las palabras, quiero señalar que el machismo o lo patriarcal atraviesa a toda la sociedad y especialmente la latinoamericana, que su transformación no es solo un asunto que concierne a las mujeres que actualmente lo denuncian sino que nos incumbe a nosotros también y que es una nueva masculinidad en tanto represente un proyecto emancipador y nos libere también a nosotros de esas exigencias que nos han impuesto en una sociedad caracterizada por la barbarie, por la guerra donde el principal victimario somos nosotros los hombres.

Un camino para hacer caminando

En este esfuerzo por construir una nueva masculinidad es importante escuchar la voz de las mujeres, algunas de ellas feministas que han logrado sintetizar muy bien lo que es una estructura social de tipo patriarcal y reconocer que efectivamente vivimos en sociedades donde ser hombre nos da un privilegio, desde el mismo momento en que nacemos. Según la teoría de la decolonialidad las relaciones entre los géneros se refieren a una construcción social donde ser hombre y ser mujer remite a actitudes y roles específicos, los cuales van a complementar una organización que tiene su principal base en lo racial. Autoras como Rita Segato señalan que la masculinidad es la construcción de un sujeto obligado a adquirirla como status, a través de pruebas, enfrentando la muerte, mostrando habilidades de resistencia, agresividad, capacidad de dominio y acopio del “tributo femenino” para poder exhibir el paquete de potencias -bélica, política, sexual, intelectual, económica y moral- que le permitirá ser reconocido y titulado como sujeto masculino. En el caso de los países latinoamericanos que vivieron procesos de colonización, se tiene que los colonizadores negociaron con ciertas estructuras masculinas o simplemente las reinventaron (Marañon-Pimentel 2013, Segato 2010).

Débora Arango- La Justicia
Tenemos entonces ya muchos elementos para iniciar un dialogo. Pero todo dialogo exige que las personas que participen estén dispuestas a escuchar atentamente lo que los demás digan. A menudo, nuestra primera reacción es de malestar, casi nunca un hombre se toma inicialmente un momento para escuchar y para ponerse en el lugar de las mujeres. Las diferencias entre hombres y mujeres han sido naturalizadas y ello en buena medida por las tradiciones, costumbres que heredamos desde que somos niños ¿por qué cambiar entonces? En un primer momento puede que la denuncia de un orden patriarcal solo remita a un proyecto emancipador de las mujeres, pero creo que ese proyecto emancipador termina también ayudándonos a pensar que también nosotros podemos actuar para rebelarnos, tomar conciencia de esa estructura de poder instituida e intentar liberarnos también de esa obligación que nos han impuesto para ser “hombres”. Una forma de actuar es haciéndonos solidarios con las mujeres y reconocer que vivimos en medio de una sociedad que produce y reproduce en diferentes escalas relaciones de poder, de opresión.

Henri Lefebvre señalaba en el primer capítulo de su libro llamado La vida cotidiana en el mundo moderno, algunos elementos asociados con la producción del “ser humano” en las obras del joven Marx. Esta también implica la producción de relaciones sociales y en ese sentido no solo hay una reproducción biológica y material sino que tenemos una reproducción de las relaciones sociales. El lugar donde acontece esa reproducción es la vida cotidiana. En ella se sitúa el núcleo racional, el centro real de la praxis (LEFEBVRE, 1973).

¿Cómo se han construido las relaciones sociales entre hombres y mujeres en nuestras sociedades latinoamericanas? ¿Como puede verse a la luz de los procesos de dependencia de nuestras economías? Ya hemos señalado algo en la primera parte al señalar ese proceso inacabado de individualismo institucionalizado que da paso al atomismo. Quiero sencillamente señalar aquí que para quienes están luchando por proyectos emancipadores es imposible sustraerse a la superación de una estructura patriarcal. Pero esa tarea se debe cumplir ahora. No es un asunto a resolver después de que el sistema capitalista haya sido superado para dar paso a otro proyecto en el cual -en su debido momento- se resuelva la cuestión del patriarcado, la cuestión racial, etc. Poco contribuye un militante que sigue ejerciendo el machismo sobre su pareja, como aquel indígena o afrodescendiente que señala la dominación a la que es sujeto, pero no aquella que ejerce al interior de su grupo social en relación a sus compañeras. Esa es una de las situaciones más paradójicas que se pueden encontrar entre los grupos que luchan contra algún tipo de opresión. En nuestro caso, somos hombres que reconocemos las situaciones de desigualdad e inequidad en términos socioeconómicos, pero dejamos a un lado, nuestro compromiso frente a las situaciones tradicionales de desigualdad entre hombres y mujeres.


Si las relaciones entre hombres y mujeres son naturalizadas es comprensible que muchos de los hombres sean indiferentes a ciertas conductas que de ser debidamente cuestionadas harían al mejor estilo marxista plantear como incuestionable el proceso de revolución, en este caso frente al patriarcado. Pero no se trata aquí de establecer un paralelo entre la lucha de clases y la “lucha contra el machismo”. Es claro que nuestra masculinidad se comienza a definir desde la familia y que siendo ella el principal espacio de dominación, sea por allí por donde deba reinventarse nuestra forma de ser hombre, pero eso incluye posteriormente a la escuela, el mundo del trabajo, las relaciones afectivas, la cultura. Nuestra educación es un proceso continuo de insensibilización frente al dolor de los demás y del nuestro propio. Siempre estamos enfrentándonos al reto de ser “hombres”. Es una competencia que se prolongara por el resto de nuestras vidas para ser el macho dominante de la manada. Desde niños se nos educa para no llorar porque eso es signo de debilidad, tampoco podemos expresar nuestros afectos porque es demasiado femenino. Mientras jugamos a matarnos se nos va adiestrando para ser carne de cañón en la guerra.

Pero además de fomentar en nosotros a ese hombre salvaje que arrastra a la mujer de los cabellos, existe otro modelo de “hombre” que valdrá la pena examinar. Puesto que una de las críticas que se plantean desde el feminismo es la construcción de una feminidad tipo Blancanieves, Cenicienta, Rapunzel, etc., vale la pena pensar en el príncipe azul y el ideal estético que se vende en nuestras sociedades racistas. Ya hemos empezado a ver que entre los hombres comienza a venderse la idea del metrosexual y por lo tanto una industria floreciente donde el modelo es el de un hombre blanco, rubio, con cuerpo de fisicoculturista: piense en el novio de la Barbie, en los guardianes de la Bahía, en los New Kids on the Block o para no ser tan anticuado en Justin Bieber. El tipo de hombre que es muy lindo y que debe ser objeto de admiración por parte de las mujeres que esperan ser la princesa y hacer realidad el cuento de hadas, donde ellas encuentran quién las proteja, donde el amor lo tolera todo, incluso la opresión. Este tipo de construcción social niega entonces a las otras razas o peor aún las reconoce en tanto ellas sean adaptadas a los patrones holliwoodescos. Vemos entonces que incluso hasta Pocahontas termina siendo otra Barbie. Lo que antes se ocultaba por miedo a ser poco masculino termina volviéndose un mercado y entonces los hombres entran a demandar cirugías estéticas, a llenar el cuerpo de esteroides y comprar una cantidad de productos que mantenga o incremente la potencia sexual, el tamaño del pene, porque existe también otro modelo de hombre que es el tipo pornográfico, el latin lover que al igual que las mujeres le dan un ambiente “democrático” al mercado y la industria del sexo.

Frente a ese modelo impuesto desde la pornografia habrá mucho que discutir, porque finalmente para muchos jóvenes ha sido su principal referente a la hora de iniciar una vida sexual. El hombre debe competir en materia de obtener para sí la mayor cantidad de mujeres, de poseer sus cuerpos y hacer con ellos lo que quiera, cuando quiera y donde quiera. Mucho mejor cuando la mujer se muestra dispuesta a esa dominación y demuestra placer en ser dominada. Las relaciones con las mujeres se cosifican o giran exclusivamente alrededor de la posibilidad de alcanzar un placer sexual que incluso se reduce tristemente a lo genital porque se nos ha enseñado a ser insensibles y esa prerrogativa se mantiene incluso en el plano sexual. De un lado está el amor romántico diciéndonos que debemos encontrar nuestra princesa (una buena ama de casa) y del otro la pasión y el placer que nos pueden proporcionar las “otras” mujeres (la mujer fatal). Se requiere abandonar la virginidad, no importa cómo, ni con quién, mucho menos si es con o sin amor. Los amigos pasan a ser vistos como potenciales amenazas en ese plan de macho de la manada. No hay espacio para conversar sobre la soledad, sobre el homosexualismo, la depresión, el suicido o tantas otras preocupaciones que se manifiestan en la adolescencia. Todo queda al margen cuando la exigencia es mostrarse fuerte, hacerse hombre. El proceso de insensibilidad continua y es así como el acercamiento hacia las mujeres termina convirtiéndose en una experiencia desastrosa para muchos de ellos.

Al igual que en la infancia, la sanción social ejercida por otros hombres puede ser más fuerte que el respeto y valoración del cuerpo femenino. Las mujeres se terminan cosificando, se convierten en objetos que hay que poseer para validarse como hombre frente a los demás. La valoración es mayor cuando esos encuentros están vacíos de sentimentalismos, porque el hombre debe ser así, un mujeriego y por tanto la monogamia es mal vista. No obstante ese criterio cambia cuando se usa para evaluar el comportamiento sexual de una mujer. Ellas son consideradas putas y la infidelidad de la mujer con el hombre o el hecho de que ella decida terminar una relación sin el consentimiento del hombre puede llegar a ser incluso la razón que justifica tantos feminicidios. Lo peor de todo es cuando la sociedad termina tolerando y justificando esos crímenes porque terminan culpando a la víctima y no examinando detalladamente como se producen socialmente los victimarios.

Jorge Zapata- Calle Deseo
Luego viene el matrimonio. El momento en el cual se adquiere la propiedad de la mujer, que en muchas ocasiones no pasa ni por una sanción civil ni religiosa sino por la obligación de responder por un hijo no deseado. Para otros hombres tener un primogénito varón sigue siendo valorizado como signo de masculinidad. Y esto nos lleva a hablar también de la paternidad puesto que nuestra masculinidad no solo se materializa en nuestros roles como hijo, novio, esposo, sino como padre. Un buen padre se reduce a ser un buen proveedor económico. El valor del hombre reside en que consiga trabajar y tener los ingresos suficientes para mantener su familia (evitando que la mujer trabaje pues ella debe ser dependiente económicamente de él). El dialogo con los hijos, la preocupación con sus sentimientos, el desarrollo de una nueva masculinidad se ve truncada ante comportamientos que una vez más tienden a reproducirse.

Es verdad que ser un hombre en estos tiempos parece enfrentar cada vez más riesgos, puesto que como mencionamos antes existe un desencantamiento con el sueño de un trabajo para toda la vida y porque finalmente las mujeres están logrando victorias en su lucha por un reconocimiento y trato más igualitario. ¿Puede entonces verse esto como una oportunidad valiosa para ensayar otras formas de ser hombre? Tenemos la posibilidad de construir una relación igualitaria entre nosotros y ellas en donde prime la cooperación.

Pienso que una palabra que puede ser rescatada es la amistad. Tener otros amigos hombres, tener amigas mujeres (sin segundas intenciones) es algo que también desaparece o se niega en ese proceso de construcción de la masculinidad. Parece que tener amigos es algo que solo ocurre en la infancia o en la adolescencia. Luego se hace uno adulto, se casa, tiene familia, se sumerge en los problemas económicos mientras que los sentimientos son silenciados y sumergidos en el alcohol, la cerveza, las drogas, las relaciones sexuales prohibidas, y muchos otros comportamientos inspirados en el deseo de huir, de no pensar en toda esa presión que sobre los hombres se ha ejercido y que hemos heredado casi sin protestar. ¿Tenemos derechos a tomar un descanso, retirar nuestras armaduras y hablar del dolor que sentimos al vivir la vida como una permanente guerra?

Justamente quiero terminar señalando que es la guerra la principal beneficiada con la masculinidad que hemos heredado. Colombia ha pasado al igual que muchas zonas del mundo, por ciclos de violencia que tienen en común el ser guerras entre hombres y de que las mujeres sean vistas como botín de guerra y por ende sometidas a todo tipo de vejaciones. En un país como el nuestro, asumir el compromiso de explorar nuevas masculinidades se convierte en una posibilidad que aunque individual puede repercutir en lo social. Masculinidades donde la sensibilidad deje de verse como un atributo femenino exclusivamente, puesto que necesitamos ser sensibles al dolor propio así como al dolor ajeno. Al dolor de tantas mujeres sí, pero también el de muchos hombres que son victimas y victimarios en esta sociedad. Ser sensibles puede ayudarnos para tender redes de solidaridad con los otros y otras pero más allá para re-producir relaciones sociales igualitarias en nuestra cotidianidad a pesar de que existan diferencias raciales, de genero, de opiniones políticas, religiosas. Una nueva masculinidad que potencie la creatividad que se necesita para re-inventarnos al lado de las mujeres (y no sobre ellas) y nos acerque un poco más a ese ideal utópico de una sociedad libertaria.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

BECK, Ulrich. Viver a própria vida num mundo em fuga: individualização, globalização e política. In: HUTTON, W. e GIDDENS, A. (orgs.). No limite da racionalidade: convivendo com o capitalismo. Rio de Janeiro: Record, 2004

LEFEBVRE, Henri. La vida cotidiana en el mundo moderno. Madrid: Alianza Editorial, 1973.

MARAÑON-PIMENTEL, B. La colonialidad del poder y la economía solidaria. En: MARAÑON-PIMENTEL, B. (coord.). Solidaridad económica y potencialidades de transformación en América Latina. Una perspectiva descolonial. Buenos Aires, CLACSO, 2012. Disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/clacso/gt/20121024023550/Solidaridadeconomica.pdf

SEGATO, Rita. Los cauces profundos de la raza latinoamericana: una relectura del mestizaje. En: Critica y Emancipación Revista latinoamericana de Ciencias Sociales. Buenos Aires, CLACSO, N° 3, segundo semestre 2010. Disponible en http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/secret/CyE/CyE3/CyE3.pdf 


 

domingo, 29 de septiembre de 2013

UMA QUESTÃO DE SEGURANÇA ALIMENTAR

Caro Amigo

Estou escrevendo esta carta com a finalidade de compartilhar algumas coisas que acontecem na Colômbia e que acho, podem ser de interesse seu e das pessoas que conheco lá no Rio de Janeiro. Não acredito muito nos nacionalismos e tento pensar que muitos dos problemas que temos atualmente apresentam-se na maioria dos países e especialmente na América do Sul.


Estou na Colômbia desde começos de agosto, pois consegui apresentar minha qualificação de tese e com a finalidade de visitar minha família e fazer a pesquisa de campo permanecerei até o começo de novembro. Nestas semanas aconteceu uma importante manifestação por parte dos camponeses contra o governo nacional, chamada de Paro Nacional Agrário. Desde 18 de agosto e em diferentes partes da Colômbia, os camponeses protestaram exigindo do governo do presidente Santos um maior compromisso na defesa da agricultura, particularmente no outorgamento de subsídios para a compra de fertilizantes, pois a estrutura de custos está tornando inviável continuar trabalhando nas zonas rurais. Na maioria dos casos, os protestos foram pacíficos. Num primeiro momento o presidente subvalorizou os eventos e teve depois que reconhecer e negociar alguns pontos com os representantes. Em outras zonas do país pelo contrario a negociação foi mais difícil. Houve apoio de diferentes setores da população também, especialmente por parte dos estudantes das universidades públicas e como aconteceu há pouco tempo no Brasil, aqui também aconteceram diferentes confrontos entre manifestantes e polícia. Na quinta-feira 29 de agosto por exemplo, a mídia empregou a palavra “vândalo” para tentar polarizar a opinião pública e desviar a verdadeira essência dos protestos. Como falam aqui, é que com “la papa no se juega” que é uma expressão pra dizer que o tema da alimentação é sensível e que ainda existe uma resistência diante de um projeto que tenta favorecer somente os interesses de determinados grupos empresariais do país.

 

O que está em jogo é a segurança alimentar do país. Existe uma ligação entre os donos dos latifúndios e as empresas transnacionais que pressionaram para que o país terminasse assinando os TLC -Tratados de Libre Comercio- que não são mais que acordos pelos quais nossas sociedades terminam absorvendo os excedentes agrícolas de países como os Estados Unidos. Um artigo escrito pelo professor Darío Fajardo1 mostra o impacto que tem tido as políticas agrarias nas últimas décadas , algo que acho que deve motivar debates em toda nossa região. Nos seguintes parágrafos tento resumir o que li no artigo escrito por este professor, só pela finalidade de compartilhar o que acontece aqui.

Em nível internacional os preços dos alimentos estão cada vez mais ligados aos preços do petróleo e de outro lado muita produção de alimentos começou a ter como finalidade a produção de biocombustíveis. Boa parte da responsabilidade desta situação deriva do modelo tecnológico conhecido como “revolução verde” que ainda têm predomínio na escala global. Lendo a Hinkelammert e Mora2, coincido com eles quando falam que assistimos a uma economia da morte. É uma mercantilização de todos os âmbitos da vida humana e que no caso da produção alimentar tem seu correlato: a agricultura, o acesso, apropriação e uso da terra, a decisão do que produzir, quando e como, fica na mão das empresas multinacionais.

Como você já deve conhecer devido aos esquemas de proteção impostos pelos Estados Unidos e Europa assim como a exportação dos excedentes ao resto do mundo, a segurança alimentar de nossa região está em risco, pois de uma situação na qual produzíamos o que comíamos passamos a uma situação onde importamos especialmente cereais e oleaginosas, o que também tem mudado nossa dieta alimentar.

Continuando com o texto de Fajardo, uma das principais áreas afetadas é a agricultura camponesa a qual geralmente é excluída pelo fato de estar centrada na produção de alimentos que não são “competitivos” e portanto que não tem maior proteção pelo Estado. Tendo em conta que o índice de preços tem subido nas últimas décadas, as quantidades de recursos destinados à importação tem crescido consideravelmente.



Acho que o mais interessante para você e os amigos no Brasil seja conhecer algo do caso colombiano. Durante a década dos anos noventa a Colômbia experimentou uma redução na quantidade de hectares cultivados. Tinha perto de 5 milhões e perdeu 16% nesse período. Segundo o professor Fajardo a crise agrícola tem diferentes etapas: no primeiro momento a queda na produção de alimentos próprios dessa economia camponesa, posteriormente o deslocamento pelo terror, a violência e no terceiro momento a imposição de cultivos “promissórios” por parte de empresas multinacionais de produtos associados com a indústria agroindustrial. Temos perdido no cultivo de hortaliças, tubérculos para passar a produzir palma africana e cana-de-açúcar além de consolidar cada vez mais um padrão de concentração da terra de velha data. Esta concentração da terra leva a uma subutilização da mesma, que se exemplifica com os dados apontados para o inicio do atual governo do presidente Santos: Enquanto 30% do solo com vocação agrícola era utilizado, o dobro das áreas destinada a pasto estava sendo usada para o gado. A política agrária desde os anos noventa tem sido a de um desabastecimento alimentar.

O discurso dos anos noventa, era predominantemente neoliberal e portanto no campo da agricultura predominou o critério de concorrência assim como de programas de reformas agrárias que realmente estavam na via do mercado e não do Estado. Com a liberalização comercial acontece um desmonte da agricultura comercial, um enfraquecimento da cultura cafeteira e a implantação de uma economia do narcotráfico. Ao invés de uma reforma agrária aumentou a concentração da terra devido ao fluxo do dinheiro produzido pelo tráfico de drogas que somou-se a aqueles recursos gerados por grandes empresários e fazendeiros e que foram usados para financiar os exércitos paramilitares.

Sob o argumento de apoiar uma maior competitividade do campo e que está associada exclusivamente com a grande empresa, tem se concentrado a terra em cinco grupos nacionais e sete estrangeiros, sendo de destaque a participação dos grupos Mônica e Amaggi do Brasil. A proposta para os pequenos camponeses é o empreendedorismo ou o estabelecimento de alianças produtivas, quando em realidade são eles os que suportam em boa parte a oferta alimentar do país. Nos últimos anos tem sido promovida uma politica de formalização da propriedade rural, mas o que Fajardo denuncia é que ao não ter condições para voltar a seus territórios e trabalhar, muitos dos camponeses terminam transferindo suas propriedades “agora legalmente” para estas grandes multinacionais.

Um dos principais produtos fortalecidos pelas políticas agrárias é a chamada Palma africana, colocando o país como o quinto produtor a nível mundial (350 mil hectares dedicados a sua produção). Existem pequenos cultivadores, mas eles tem pouco poder para negociar o preço que é definido pelas grandes multinacionais. A possibilidade de destinar parte da produção para os biocombustíveis tem no entanto sérios problemas ligados aos investimentos que se precisa para uma maior produção (quase dez vezes mais do que a atual). No caso da cana de açúcar existe capacidade para ampliar a produção, mas expandir seu cultivo pode por em risco a produção de alimentos básicos. Tanto em um como no outro, os custos de produção são altos e pouco competitivos diante de outros países, como acontece com Brasil e a produção de etanol, por exemplo. Os dirigentes colombianos portanto, segundo o artigo que li, tem a expectativa de voltar a produção para o mercado interno e de obter subsídios por parte do governo nacional.

No caso do gado, existe uma heterogeneidade nos sistemas produtivos o que condiciona a qualidades de sua oferta e melhoras de tipo tecnológico: existe assim cinco tipos de produção bovina: de tipo empresarial, outra de comunidade indígena, uma terceira que é camponesa, a quarta de colonos e por fim de investimentos derivados do tráfico de drogas. Destas formas, a última tem tido como impacto específico o reforço do proprietário sobre boa parte do país. Em síntese, a respeito da economia bovina se diz que ela é extensiva levando a que muitos terrenos fiquem sendo subutilizados devido a sua consolidação.

Sobre o tráfico de drogas tem que se dizer que ele tem sido muito importante a partir dos problemas estruturais que traz o campo colombiano. Existem zonas de cultivo de coca históricas assim como um deslocamento para algumas outras regiões do país, mas o que interessa é ver que esta aprofunda ainda mais problemas como o monopólio da terra e de esta como fonte de poder e de autoritarismo na política. Assim, por um lado a produção de alimentos está ameaçada tanto pelos fatores externos das políticas agrárias internacionais assim como pelo tráfico de drogas o qual desemboca nos TLC que se caracterizam pela importação de alimentos que são subsidiados e portanto com vantagem diante da produção nacional.

Contudo os problemas estruturais mencionados da Colômbia nos anos 80 produzia 90% dos alimentos requeridos. Pouco antes de assinar o TLC com Estados Unidos o país já estava importando perto da metade dos alimentos. O feijão e o arroz, por exemplo, agora importados tem experimentado um aumento no preço internacional de 135% nos últimos anos. Assim, além dos projetos de tipo mineiro energético que estão sendo desenvolvidos aqui também, o ataque à agricultura camponesa complementa o quadro social que longe de ajudar para a superação da guerra que temos, aprofunda ainda mais a crise.


O paro nacional agrário deveria ser compreendido neste contexto mas você sabe qual é o papel da mídia em nossas sociedades e como fica reduzido o conflito a uma serie de negociações e promessas dos governos que nunca são realizadas. Na Colômbia tem lugar uma “contra-reforma” diante dos poucos e tímidos esforços de reforma agrária. Dita contra-reforma promovida pelos empresários privados, o paramilitarismo e o mesmo Estado impõem então um cenário onde temos perdido muito em soberania alimentar.

O avanço da grande propriedade tem realocado a agricultura afetando a estabilidade das comunidades camponesas, a produção de alimentos e a gestão de recursos tão importantes como a água, o solo e as florestas. A economia camponesa está baseada no conceito de Unidade Agrícola Familiar (UAF) que tenta ser eliminada do debate político. A situação fica ainda pior devido a um projeto de economia mineiro exportadora que vai levar inevitavelmente a uma correlação de forças e uma luta que tem como eixo uma luta por novos ordenamentos do território.

Espero que tenha gostado desta carta que se você quiser pode compartilhar com a maioria das pessoas que estejam interessadas nestes temas. Eu simplesmente estou traduzindo parte do texto escrito pelo professor por considerar que ele oferece uma visão resumida mas útil sobre um tema tão importante para nossa região e acho para o mundo. Desejo ter a possibilidade de poder voltar a visitar você e de participar das atividades que vocês fazem no Rio de Janeiro.

Um abraço

Hernando Sáenz
_______________________________

1Fajardo Darío. Efectos del modelo agrario sobre las condiciones alimentares de Colombia. Ponencia presentada en el 14 congreso colombiano de trabajo social. Universidad Externado de Colombia, realizado los días 14, 15 y 16 de agosto de 2013. Bogotá, Colombia.
2Hinkelammert, F. (2009) Economía, Sociedad y Vida Humana: preludio a una segunda critica de la economía política. 1ra Edición. Buenos Aires, Editorial Altamira.

Fotos: As duas primeiras Hernando Sáenz a terceira tomada de www.seloexplicoconplastilina.org

martes, 6 de agosto de 2013

COMPENDIO DEL MANIFIESTO CONVIVIALISTA



 

Este texto es el compendio del Manifiesto Convivialista, publicado el 14 de junio de 2013 en la editorial Le Bord de l’eau y se encuentra disponible en el sitio internet de la Reveu de M.A.U.S.S (Movimiento antiutilitarista en las ciencias sociales) 



Declaración de interdependencia

Nunca antes la humanidad dispuso de tantos recursos materiales y tantas competencias técnicas y científicas como ahora. Considerada en su totalidad, es rica y poderosa como nadie hubiera podido imaginarlo en los siglos pasados. Sin embargo, nada demuestra que seamos más felices así. Pero nadie desea volver atrás, porque muchos sienten que puede haber más posibilidades de realización personal y colectiva que se abren cada día.


Sin embargo, nadie puede seguir creyendo que esta acumulación de potencia pueda continuar eternamente, en una lógica de progreso técnico que no cambia, sin volverse contra sí misma y sin amenazar la supervivencia física y moral de la humanidad. Las primeras amenazas que nos asaltan son materiales, técnicas, ecológicas y económicas. Amenazas entrópicas. Pero nos sentimos mucho más impotentes cuando se trata de imaginar respuestas a un segundo tipo de amenazas. Las amenazas morales y políticas. Las que podríamos calificar de antrópicas.


El primer problema


P. Kuczynski.
Constatamos que la humanidad supo realizar progresos técnicos y científicos fulminantes, pero sigue siendo impotente para resolver el problema esencial: ¿cómo manejar la rivalidad y la violencia entre los seres humanos? ¿Cómo incitarlos a cooperar permitiéndoles oponerse sin matarse? ¿Cómo obstaculizar la acumulación de potencia, ahora ilimitada y posiblemente autodestructiva, para los hombres y para la naturaleza? Si la humanidad no sabe contestar rápidamente a estas preguntas, desaparecerá, a pesar de que todas las condiciones materiales estén reunidas para que prospere; con la condición de que tomemos definitivamente conciencia de su finitud.



Disponemos de una multitud de elementos de respuesta: los que aportaron a lo largo de los siglos las religiones, las morales, las doctrinas políticas, la filosofía y las ciencias humanas y sociales. Y las iniciativas que se dirigen hacia una alternativa a la organización actual del mundo son numerosísimas, sostenidas por decenas de miles de organizaciones y asociaciones, y por decenas y centenares de millones de personas. Se presentan bajo nombres, formas o escalas muy variadas: la defensa de los derechos humanos, de los ciudadanos, de los trabajadores, de los desempleados, de la mujer o de los niños; la economía social y solidaria con todos sus componentes: las cooperativas de producción o de consumo, el mutualismo, el comercio equitativo, las monedas paralelas o complementarias, los sistemas de intercambios locales, las numerosas asociaciones de ayuda mutua; la economía de la colaboración digital (cf. Linux, Wikipedia, etc.) ; el decrecimiento y el postdesarrollo; los movimientos slow food, slow town, slow science; la reivindicación del buen vivir, la afirmación de los derechos de la naturaleza y el elogio de la Pachamama; el altermundialismo, la ecología política y la democracia radical, los indignados, Occupy Wall Street; la búsqueda de indicadores de riqueza alternativos, los movimientos de la transformación personal, de la sobriedad voluntaria, de la abundancia frugal, del diálogo de las civilizaciones, las teorías del care, los nuevos pensamientos de los communs, etc.


P. Kuczynski
Para que estas iniciativas tan ricas puedan contrarrestar las dinámicas mortíferas de nuestros tiempos con la potencia suficiente y que no se vean reducidas al papel de simple protesta o de paliativos, es imperativo juntar sus fuerzas y energías, de ahí la importancia de subrayar y nombrar lo que tienen en común.


Del convivialismo


Lo que tienen en común estas propuestas es la búsqueda de un convivialismo, de un arte de convivir (con-vivere) permitiendo a los humanos que los unos cuiden de los otros y de la Naturaleza, sin negar la legitimidad del conflicto pero convirtiéndola en un factor de dinamismo y de creatividad. Un medio de conjurar la violencia y las pulsiones de muerte. Para obtenerlo, necesitamos ahora, con toda urgencia, un fondo doctrinal mínimo que se pueda compartir y que permita resolver al mismo tiempo las cuatro (más una) cuestiones básicas, planteándolas a escala planetaria:


La cuestión moral: ¿qué pueden esperar los individuos y qué deben prohibirse?


La cuestión política: ¿cuáles son las comunidades políticas legítimas?


La cuestión ecológica: ¿qué podemos tomar de la naturaleza y qué debemos devolverle?


La cuestión económica: ¿qué cantidad de riqueza material podemos producir, y cómo hacerlo para seguir de acuerdo con las respuestas dadas a las cuestiones moral, política y ecológica?


Uno puede, si quiere, añadir a estas cuatro cuestiones la de la relación con lo sobrenatural o lo invisible: la cuestión religiosa o espiritual. O también: la cuestión del sentido.


Consideraciones generales:


El único orden social legítimo que se puede universalizar es él que se inspira de un principio de humanidad común, de socialidad común, de individuación y de oposición controlada y creadora.


Principio de humanidad común: más allá de las diferencias de color de piel, de nacionalidad, de lengua, de cultura, de religión o de riqueza, de género o de orientación sexual, hay una única humanidad que será respetada siempre en la persona de todos sus miembros.


Principio de socialidad común: los seres humanos son seres sociales para quienes la mayor riqueza es la de sus relaciones sociales.


Principio de individuación: respetando los dos primeros principios, la política legítima es la que permite a cada uno expresar lo mejor posible su individualidad singular en marcha, desarrollando su posibilidad de ser y actuar sin perjudicar a la de los demás.


Principio de oposición controlada y creadora: porque cada uno tiene vocación de manifestar su individualidad singular, es natural que los humanos puedan oponerse. Pero es legítimo que lo hagan siempre que eso no ponga en peligro el marco de socialidad común que convierte esta rivalidad en rivalidad fecunda y no destructiva.


De estos principios generales deducimos:


Consideraciones morales:

Cada individuo puede esperar recibir un reconocimiento de igualmente digno que todos los otros seres humanos, acceder a las condiciones materiales suficientes para llevar a cabo su concepción de lo que sería una vida buena, en el respeto de las concepciones de los demás.


Lo que le está prohibido es caer en la desmesura (la hubris de los grecos), i.e. de violar el principio de humanidad común y de poner en peligro la socialidad común.


De manera concreta, el deber de cada uno es luchar contra la corrupción.


Consideraciones políticas:

En la perspectiva convivialista, un Estado o un gobierno o una institución política nueva pueden admitirse como legítimos únicamente si: 
  • Respetan estos cuatro principios de humanidad común, de socialidad común, de individuación y de oposición sin violencia y si facilitan la aplicación de las consideraciones morales, ecológicas y económicas que derivan de ellas;

Más especificamente, los Estados legítimos garantizan a todos sus ciudadanos más pobres recursos mínimos, ingresos básicos, cual sea su forma, que los mantengan protegidos de la abyección de la miseria y que prohíban progresivamente a los más ricos – via la instauración de ingresos máximos – caer en la abyección de la riqueza extrema superando un nivel que impediría que los principios de humanidad común y de socialidad común sean operantes;


Consideraciones ecológicas:

La humanidad ya no puede considerarse como poseedor y dueño de la Naturaleza: lejos de oponerse a ella, forma parte de ella, por tanto debe reanudar con ella, al menos de manera metafórica, una relación de donación/contradonación. Para dejar a las generaciones futuras un patrimonio natural preservado, el Hombre debe devolver a la Naturaleza tanto o más de lo que le saca o recibe de ella.


Consideraciones económicas:

No hay ninguna correlación probada entre riqueza monetaria o material por un lado y felicidad o bienestar por el otro. El estado ecológico del planeta lleva necesariamente a buscar todas las formas posibles de una prosperidad sin crecimiento. Por eso, es necesario, para alcanzar una economía plural, instaurar un equilibrio entre Mercado, economía pública y economía de tipo asociativo (social y solidaria), según los bienes o servicios a producir son individuales, colectivos o comunes.


¿Qué hacer?


No hay que ocultar que para conseguirlo, tendremos que enfrentarnos con potencias enormes y temibles, tanto financieras como materiales, técnicas, científicas, intelectuales, militares o criminales. Contra estas potencias colosales y a menudo invisibles o ilocalizables, las tres armas principales serán:

  • La indignación sentida frente a la desmesura y a la corrupción, y la vergüenza infundida a los que, de manera directa o indirecta, activa o pasiva, violan los principios de humanidad común y de socialidad común.
  • El sentimiento de pertenencia a una comunidad humana mundial. 
  • Mucho más allá de las « elecciones racionales » de cada uno, la movilización de los afectos y de las pasiones.

Ruptura y transición

Toda política convivialista concreta y aplicada tendrá necesariamente que tomar en cuenta:

  • El imperativo de la justicia y de la socialidad común, implicando la desaparición de las desigualdades vertiginosas que han estallado en el mundo entero entre los más ricos y el resto de la población desde los años 1970. 
  • La preocupación de dar vida a los territorios y localidades, y así territorializar y localizar de nuevo lo que la globalización externalizó demasiado. 
  • La absoluta necesidad de preservar el medio ambiente y los recursos naturales. 
  • La obligación imperiosa de hacer desaparecer el desempleo y de ofrecer a cada uno una función y un papel reconocidos en actividades útiles para la sociedad.

La traducción del convivialismo, concretamente, es articular las respuestas a la urgencia de mejorar las condiciones de vida de las clases populares y la de construir una alternativa al modo de existencia actual, tan lleno de amenazas múltiples. Una alternativa que dejará de hacer creer que el crecimiento económico infinito pueda ser todavía la respuesta a todos nuestros problemas.

Traducido por Manon Tressol y Nadia Salif

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jueves, 14 de marzo de 2013

UN 8 DE MARZO EN RIO DE JANEIRO Y EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER



El 8 de marzo es el día internacional de la mujer y con el paso del tiempo dicha fecha adquiere una mayor visibilidad en los medios de comunicación. Sin embargo, esta visibilidad parece estar filtrada por los intereses de quienes deciden los contenidos de los programas emitidos tanto en la televisión, como la radio y la prensa escrita.

Presentación artística 8 de marzo, Rio de Janeiro
Para muchas organizaciones esta fecha es importante para denunciar una vez más los actos de violencia que siguen existiendo en nuestras sociedades y que tienen como principal víctima a la mujer. Para otros por el contrario se convierte en una oportunidad más para la mercantilización de la mujer, para la creación de campañas publicitarias que hagan circular el capital a costa de mantener el rol de la mujer como un objeto más de propiedad del hombre o por el contrario de tratar de ver con ojos de hombre (¿o del capital?), los deseos de las mujeres, en cambio de aprender a comprender la situación de la mujer en nuestras sociedades.

Aquí en Rio de Janeiro, por ejemplo, fue emitida una publicidad de detergente que tenía como finalidad celebrar el día de la mujer. En primer plano, aparece el torso de un hombre atlético, que se dedica a lavar el tapete de la casa o de lavar una camisa que esta manchada con pintalabios. Según se ve en youtube fueron diseñadas campañas en la ciudad, donde las mujeres que llegaban a sus trabajos encontraban a estos hombres semidesnudos entregando detergente. Se sabe que hay peluquerías que ofrecen ofertas de manicure, pedicure, peinado, para la mujer en su día. Incluso hasta la alcaldía de Porto Alegre salió con una publicidad que decía así “Solo una mujer sabe lo que es perder la llave dentro del bolso” o “solo una mujer sabe el drama que es arruinarse la uña después de salir del manicure” o esta otra frase “solo una mujer sabe el placer que es quitarse los tacones al final del día”. La alcaldía de esta ciudad ya pidió disculpas por su campaña, pero muchas otras continúan y continuaran, llevando con el tiempo a que se corra el riesgo de trivializar esta fecha.

Regulen el mercado y no nuestros cuerpos
Otra tendencia que es propia de los medios de comunicación masivos tiene que ver con la decisión de que se muestra y que no. Uno no se informa, sino que se desinforma cada vez que se sienta frente al televisor. Aunque ya existen algunas actividades reconocidas como la marcha de las vagabundas (marcha das vadias), existen muchas otras que apenas son reseñadas en los medios de comunicación. Como ya es conocido por muchos, el grupo O Globo es el más grande productor de piezas comunicativas en Brasil. La producción de telenovelas, prensa, radio, televisión está en manos de esta empresa. Así pues, se comprende porque una marcha puede terminar siendo vista simplemente como un acto que está generando trancones en el centro de la ciudad. Esto fue lo que sucedió el día 8 de marzo con la marcha a la cual asistí.

La Casa de la Mujer trabajadora CAMTRA atiende a mujeres que viven en la periferia de Rio de Janeiro, especialmente en lo que se llama la Baixada Fluminense, que está constituida por varios municipios que ya han sido prácticamente incorporados a la dinámica social y económica de la ciudad, pero que sufren de una estigmatización social, muy similar a la que vive muchos barrios del sur de Bogotá y del municipio de Soacha.

Entre las actividades que se desarrollaron aquella tarde destaco una presentación artística que tuvo lugar al lado de la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria y la realización de una marcha por la Avenida Rio Branco, una de las vías más activas del centro de la ciudad. Como es costumbre, las personas que participaron, llevaron y diseñaron pancartas con todo tipo de mensajes. Había adicionalmente grupos de mujeres con tambores, personas disfrazadas y la participación de algunos partidos políticos de izquierda.

Cambiando el nombre de una calle (1)
Una de las cosas que más me llamó la atención y que fue muy interesante fue la iniciativa de cambiar el nombre de las calles por las cuales se iba caminando. Aquí en Rio de Janeiro, las calles y carreras tienen un nombre y es bajo esta lógica que las personas buscan una dirección. En general, los nombres corresponden a figuras ilustres tanto de nivel internacional, como nacional y local. Existe la Avenida Pasteur, por ejemplo, así como la Avenida Brasil y no es de extrañar que en el futuro tengan una avenida Lula o la avenida Dilma Rousseff.

El punto importante es que uno de los objetivos de la marcha era la realización de un acto simbólico, mediante el cual se decretaba el cambio de la calle. Fueron cerca de 8 o 9 calles por las cuales íbamos cruzando y en cada una de ellas, se hacía un alto, para que se realizara el cambio de nombre. La idea era que cada una de esas vías recibiera el nombre de una mujer, especialmente de aquellas que habían sido importantes en la lucha por el reconocimiento de los derechos de la mujer. Había una joven que se encargaba de colocar una placa de papel, donde estaba el nombre y un pequeño resumen de la vida de esta persona. Muchos transeúntes que salían de sus oficinas a esa hora o que iban caminando por allí, tenían la posibilidad de leer e informarse de la existencia de estas mujeres. La jornada terminó con una muestra artística frente al Teatro Municipal.

Cambiando el nombre a una calle (2)
Un tanto ingenuo, llegué a la casa con la intención de saber si la marcha había sido mencionada en las noticias de la noche. Lejos de presentar este tipo de manifestaciones, el noticiero presentó marchas en la India y en los países árabes, generando la impresión de que solamente allá se vulneraba a las mujeres y que ellas lejos de salir a festejar, estaban exigiendo a sus gobiernos, medidas serias para su protección. Sin embargo, la marcha que tuvo lugar en la misma ciudad, fue completamente ignorada.

Colombia es un país azotado por la guerra y las mujeres son una de las principales víctimas. Pero no es fruto de un mal genético de los colombianos. Es fruto de un sistema patriarcal, machista que se difunde por todo el mundo y que se manifiesta con sus particularidades en cada sociedad. En Brasil también existen manifestaciones de este sistema patriarcal presentes en la publicidad, en las relaciones cotidianas y en muchos espacios públicos. Si bien es importante el papel del Estado a través de las políticas públicas, queda claro que necesitamos un cambio de consciencia y una transformación de nuestras masculinidades. Esta demanda se hace imperativa, creo yo, cuando se trata de quienes hablan de que otro mundo es posible.

Enlace recomendado

Casa de la Mujer Trabajadora CAMTRA