lunes, 18 de junio de 2018

UNA CUESTIÓN DE PEDAGOGÍA: LO QUE LA MATEMATICA NOS PUEDE ENSEÑAR


El ejercicio de la docencia universitaria se constituye en una oportunidad para reflexionar no solo sobre los contenidos o temas que se consideran pertinentes en la formación profesional de los estudiantes sino para debatir acerca de las metodologías que se emplean en sala de aula para trasmitir ese conocimiento. Creo que por este rol que jugamos en la educación es necesario el desarrollo de una actitud crítica especialmente cuando se trata de auto-evaluar nuestro ejercicio profesional y de aceptar nuestros errores, aprender de ellos y avanzar en esa búsqueda por hacer de nuestros cursos no solo un espacio de formación profesional sino de formación cívica, ciudadana.

La sala de aula es como dice Kuntz (1996b) una pequeña microsociedad en donde las relaciones estudiantes-docente y entre estudiantes pueden estar basadas en estructuras piramidales o del otro lado situaciones más espontáneas, democráticas y creativas. Si la práctica pedagógica es ante todo una práctica política surge entonces la necesidad de avanzar hacia prácticas pedagógicas que para el caso colombiano nos permitan alcanzar ese mínimo que es el respeto a la diferencia y el reconocimiento del otro y sus ideas. Si el docente se aprovecha de su saber para establecer relaciones autoritarias termina reproduciendo una estructura social rígida que guarda mucha similitud con las estructura social del país. La transformación de esas relaciones cotidianas requiere ante todo de una elevación del nivel de consciencia acerca de las relaciones que se tejen con quienes nos rodean.

Mi experiencia de enseñar economía para no economistas

Mi interés por reflexionar acerca de mis prácticas como docente me llevaron en el pasado a escribir acerca de la enseñanza de la economía. En aquella ocasión planteé la necesidad de luchar contra un imperialismo económico en las ciencias sociales y por modificar nuestros planes de estudio para que los estudiantes reconocieran la importancia de las metodologías cualitativas, de cultivar el gusto por el arte y la literatura, de una formación más integral, más humanista por cuánto el discurso técnico nos tiende a volver seres insensibles.

La trayectoria profesional de estos últimos años me ha llevado a ser docente de economía en un programa de sociología. En esta etapa he podido tener más espacio para la experimentación no solo en la elección de los contenidos a enseñar sino en la metodología que puedo emplear en clase. Frente a un plan de estudios que contemplaba un curso de microeconomía y otro de macroeconomía que no estaba dando los resultados esperados, pensamos con otros docentes revisar los contenidos y pensar en las necesidades de quienes estaban estudiando sociología. Existía además un problema que también era determinante y era la necesidad de un docente economista con mayor empatía hacia las ciencias sociales, es decir, que lograra estar dispuesto a escuchar y construir y no de imponer su visión de mundo.

Se han planteado dos cursos que están en aplicación desde 2016. Un curso presenta a los estudiantes de sociología la evolución del pensamiento económico haciendo enfasis en los campos que acercan a las dos disciplinas (socioeconomía, sociología económica, economía social y solidaria) mientras que el segundo curso gira alrededor de la comprensión de la economía colombiana haciendo un recorrido desde la escala global a la nacional aportando los elementos que permitan discutir acerca del modelo de desarrollo económico y sus impactos en la sociedad colombiana. Espero tener la posibilidad de escribir acerca de este modelo más adelante y de poder utilizar los resultados de evaluación de estos cursos para revisar los objetivos planteados y mirar los efectos que este cambio ha traído en la formación de los estudiantes de sociología.

En este texto deseo reflexionar sobre aspectos que he considerado necesarios para fortalecer el curso de economía colombiana. Mientras en el curso de pensamiento económico se espera enseñar sobre la diversidad teórica que existe en la ciencia económica para el caso del curso aplicado al caso colombiano se ha tratado de avanzar en el desarrollo de habilidades para la comprensión del lenguaje técnico que los economistas suelen emplear no solo en los textos académicos sino en la prensa económica ya que este lenguaje suele ser una barrera para que los no-economistas puedan entrar en el debate académico y científico.

Volviendo a Kuntz (1996b) es importante el desarrollo de unas habilidades en los estudiantes que les ayuden a estructurar su pensamiento y les permita utilizar de manera más eficaz el conocimiento adquirido. La matemática y la geometría tienen esa potencialidad pero ante la ausencia de interés por los procesos racionales se evidencia consecuencias negativas en el plano político: la ausencia de adhesión de grupos a las instituciones y valores fundamentales que ponen en riesgo la democracia. Kuntz señala por ejemplo que al carecer de este tipo de formación existe un desdén hacia la aceptación de reglas especialmente en el ámbito lingüístico (ausencia de vocabulario y desconocimiento entre ortografía y gramática).

Es una reflexión muy pertinente cuando nuestro país vive este clima de agitación electoral y saltan a la plaza pública numerosos políticos que apelan a discursos que carecen de esas reglas básicas que propendan por un verdadero debate. Retomando a Kuntz (1996b) por medio del debate científico se hace democracia ya que allí cada participante tiene el derecho a participar y le reconoce al otro la posibilidad de expresarse y participar en la solución de problemas. Sin embargo, en el plano económico y social tiende a ser excesivo el papel que adquieren los técnicos y expertos mientras que los demás quedan reducidos al silencio. Predominan soluciones cuantitativas que carecen de parámetros humanos y un corto circuito en el diálogo cuando estas “personas brillantes” se les dificulta escuchar el discurso un poco torpe de la población que por lo general sufre los efectos de esas medidas. Kuntz concluye abogando por un paso de la tecnocracia a la democracia, la cual está marcada por la incorporación de esos parámetros humanos, de alcanzar ese debate científico.

Es por esta razón que me he detenido a pensar en el papel que cumple la formación en matemática y geometría y sus beneficios para una sociedad más incluyente y tolerante. Muchos de los estudiantes han expresado sus debilidades en este tipo de conocimientos y por ello existe cierto rechazo inicial a los cursos pero a medida que se logra discutir sobre los postulados teóricos de las escuelas económicas se puede entender que detras de cada escuela existe una visión de mundo, una ideología. Sin embargo, no se puede caer en el error de considerar que usar las matemáicas o la geometría en el análisis económico sea parte de una "ideología capitalista" ya que justamente esas herramientas podrían ayudarnos a denunciar la desigualdad e injusticia que genera el sistema económico dominante.
Si mi primera reacción fue la de evitar el uso de esas herramientas y de intentar explicar las principales ideas que se escondían detrás de las diferentes escuelas de pensamiento y de algunos modelos económicos, con el tiempo, he cambiado mi punto de vista y me he interesado en la discusión acerca del cómo enseñamos y de recuperar la importancia de esta formación para la vida cotidiana. Creo que existen vacíos en mi propia formación que he decidido aceptar y resolver a través de la oportunidad de ser docente y en ese caso se trata de aprender con los estudiantes, en función de sus necesidades y de las mías propias. Es encontrar un justo medio entre una formación técnica pero sensible al dolor humano.

Un conocimiento estructurado alrededor de los mapas conceptuales

La formación en matemática y geometría está asociada a la formación de la mente y en el desarrollo de una capacidad para aprehender los interrogantes que nos plantean diferentes escenarios de la vida económica y social. Las habilidades derivadas por ejemplo de una formación en geometría radican en la posiblidad de llevar a cabo un proceso de manejo abstracto de información que tiene lugar en un contexto marcado por el tipo de sociedad en la que vivimos (industrial, pos-industrial, etc.) (Kuntz, 1996a).

Retomo nuevamente a Kuntz quién me ha servido de fuente para este breve ensayo ya que este autor hace una relación entre la importancia de una formación en matemática y geometría que va más allá del interés en adquirir un conocimiento que se pueda explotar en el mercado de trabajo sino que por el contrario nos permite hacernos mejores ciudadanos. Autores como Ha-Joon Chang (2016) también han señalado la importancia de que los no economistas conozcan los debates técnicos y se interesen por participar en ellos. Se trata de una aspiración que requiere en primer lugar la destrucción de ese muro impuesto por una jerga técnica, por ese debate técnico al que ya me referí antes.

El plano del convento- El Nombre de la Rosa
Manejar la información que nos proporciona el contexto de nuestra sociedad implica entonces comprender, por ejemplo, el proceso que realiza el geómetra, el cual inicia con la abstracción, por la codificación de un dibujo para convertirlo en figura geométrica. La abstracción tiene lugar cuando se asocia esta figura geométrica como parte de una familia de figuras compatibles con el enunciado principal. “Aquí la abstracción del proceso geométrico se manifiesta claramente, es decir, el razonamiento que se basa en una de las figuras de la familia debe ser pertinente a todas las demás” (Kuntz, 1996a,178).

El experto enriquece posteriormente la figura obtenida gracias a que dispone de información ligada a una memoria estructurada, de donde se desprenden sus actos. Pero también este experto evita la introducción inesperada de información ajena al enunciado. De esta figura enriquecida el experto realiza una extracción mental o gráfica de toda clase de sub-figuras cuya pertinencia conoce y que pueden ser fuente de conjeturas. “De la información global que contiene el enunciado extrae bloques de información que organiza en función de su experiencia y del propósito eventual que persigue” (Kuntz, 1996a,178).

La clasificación es el paso siguiente y consiste en la contextualización del problema. El experto lo relaciona con los conocimientos y los meta-conocimientos pertinentes. Aquí radica una de las principales causas del buen desempeño del experto. Después de la fase de clasificación se buscan las soluciones. Este proceso de enriquecimiento de la figura, clasificación y búsqueda de las soluciones se puede repetir muchas veces hasta lograr una solución o conjunto de soluciones al problema. En suma, el conocimiento matemático y geométrico se estructura alrededor de mapas conceptuales llenos de etiquetas. Entre más denso y extenso el mapa hay más posibilidades en dominar un tema. Por último, se nos recuerda que esos mapas no son fijos sino que se mueven y se pueden ampliar.

Una aventura que vale la pena vivir

Nuestro país se encuentra en un momento histórico ya que a partir de la firma de los Acuerdos de Paz se ha recuperado la fe y la esperanza en construir una nueva forma de relacionarnos, de dejar atrás el miedo que no nos dejaba pensar claramente y que nos nublaba la razón. Creo que un efecto positivo que deja este acuerdo está en sembrar las condiciones para que prospere ese debate cientifico, es decir, una situación en donde cada uno escuche a los otros, en donde las nociones de verdad y error científicos sean puestas a prueba en relación a nuestro contexto lejos de la imposición de doctrinas o verdades únicas vendidas con halos de infalibilidad. De romper con esa exclusión que alimentan los debates técnicos.

La Biblioteca- El Nombre de la Rosa
Creo que esa potencia de las matemáticas sería indispensable en Colombia para un escenario de posacuerdo. Nuestra sociedad es víctima de una polarización que es alimentada por discursos e imágenes que se han construido a partir de lo emocional y poco desde lo racional y es por eso que terminamos siendo un país que le hace homenaje a la pasión, especialmente cuando se trata de su poder destructivo. Surgen entonces los siguientes interrogantes ¿Puede ser la matemática y la geometría una opción para ofrecernos una salida cuando los radicalismos promovidos por los fanatismos religiosos e ideológicos nos han llevado a la muerte y exterminio del otro?

Asumir ese desafío en materia de enseñar matemáticas y geometría requiere claro está de estrategias metodológicas y en términos más globales de cierta pedagogía, es una aventura para quién desea la experimentación y la creatividad en sala de aula. El objetivo será la de ayudar a que los estudiantes tengan la posibilidad de organizar y hacer avanzar mapas conceptuales, de que la estructuración de su conocimiento no sea resultado de la acumulación de grumos organizados de forma confusa. Este esfuerzo requiere también de estudiantes apasionados por el deseo de aprender. El beneficio como puntualiza Kuntz para la vida en general será la de tener “un intelecto bien edificado [que] puede tratar con éxito temas abstractos bien diversos” (Kuntz, 1996a: 182). 

¿Y la formación profesional?

La capacidad de interpretar escenarios complejos y de poder estructurar un mapa conceptual que nos permita comprender diversos fenomenos sociales y económicos tiene también una consecuencia en el tipo de profesional que se puede formar. Es la de un ser humano con capacidad para dialogar con otros saberes. El mundo después de la universidad se convierte en un proceso continuo de interacción con profesionales de otras disciplinas y con saberes que se han forjado por fuera de las instituciones educativas. Lejos del imperialismo arrogante de la ciencia económica se trata de un escenario en donde se encuentran mapas conceptuales que recogen diversas visiones de mundo frente a un objeto en particular. Es posible que unos sean más racionales que otros o que respondan a racionalidades diferentes pero lo importante es reconocer que esa diversidad en las lógicas que los soportan no implican que el saber técnico sea el único a tener en cuenta.

Para aquellos tecnócratas que se escudan en un conocimiento imparcial y libre de ideologías queda como desafío el avanzar hacia una mejor comprensión de esos otros saberes. Avanzar hacia una integración que lastimosamente no suele tener lugar en la esfera de la política pública y tristemente tampoco en el caso de los movimientos sociales. Para los docentes y especialmente para quienes enseñamos economía sería de vital importancia que a la hora de enseñar trasmitiéramos no solo ese saber técnico sino esa sensilidad hacia el otro. De colocar nuestro grano de arena en la construcción de una sociedad menos rígida.

El reto está entonces en una enseñanza en donde la formación matemática tenga esa potencia de ayudar en la comprensión de los procesos sociales. A través de un lenguaje y unas herramientas específicas se puede tratar de enfrentar la confusión que traen los contextos y hacer un proceso de depuración y abstracción que puede contribuir en la comprensión de las complejidades de esa vida económica y social. Se trata del reconocimiento de otros saberes y de la construcción solidaria de un pensamiento que no sea estéril y que nos permite avanzar hacia una sociedad más racional a la hora de actuar pero que conserve la sensibilidad hacia el dolor de quienes han padecido los efectos negativos del modelo de desarrollo económico que nos han impuesto esa élite tecnocrática que nos gobierna.  

Referencias 

Chang, Ha-Joon (2016) Economía para el 99% de la población. Penguin Randon House Grupo Editorial. Bogotá.

Kuntz, Gerard (1996a) Conjeturas sobre la utilidad de una formación matemática para la vida económica y social. En: Revista EMA 1(3) pp.173-194 Disponible en: http://funes.uniandes.edu.co/1024/

Kuntz, Gerard (1996b) Conjeturas sobre la utilidad de una formación matemática para la vida económica y social 2. En: Revista EMA 2(1) pp. 3-18 Disponible en   http://funes.uniandes.edu.co/1031/



sábado, 10 de febrero de 2018

UN POCO MÁS DE HUMANIDAD






Hace mucho tiempo
Que la sal se acumula sobre la madera
Que el barco encalla en la playa
Hace mucho tiempo…ya

¿Cuánto tiempo ha pasado?
Ya no recuerdo esas palabras
Se han perdido en el mar
Y me cuesta mucho encontrarlas

Mi alma deseaba volar hacia el infinito
Y me tendía sobre la arena
Observaba el firmamento
Y tiritaba de miedo

Hace mucho tiempo
Que el óxido carcome cada clavo
La madera cruje bajo el sol
Hace tanto tiempo…que vacío

¿Cuánto tiempo ha pasado?
Ya se me olvidó quien era
Y ahora la amnesia…la amnesia
Y me cuesta mucho…sentirme humano

Mi alma deseaba volar hacia el infinito
Y me embriagaba navegando en tus piernas
Observaba tu cuerpo
Y tiritaba de miedo

Hace mucho tiempo
Que los hombres han partido
Que los barcos se han hundido
Hace tanto tiempo…

¿Cuánto tiempo ha pasado?
Ya se me olvidó quien soy
Y ahora la amnesia…la amnesia
Y deseo mucho….volver a ser más humano  




Où va la vie. IAM feat Lotfi Bouchnak (2008)

lunes, 17 de octubre de 2016

CIUDAD, CAPITAL Y ALTERNATIVAS SOCIALES- UNA PROSPECTIVA EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE


El siguiente documento fue elaborado para el panel realizado el día 6 de abril de 2016 en el cual se lanzaron las memorias del evento internacional "Ciudades, acumulación de capital y alternativas sociales" que tuvo lugar en la ciudad de Bogotá en 2015 y que fue auspiciado por el Centro para la educación y la investigación popular CEDINS. 

El texto se centra en unas reflexiones que me solicitaron los organizadores a propósito de un ejercicio prospectivo sobre la ciudad. He realizado algunos ajustes de edición pero en su mayoría el texto sigue el original. Son unas consideraciones personales que simplemente expresan mi posicionamiento sobre los desafíos que enfrentamos academia y movimientos sociales para la promoción y realización del derecho a la ciudad.

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Entre las principales transformaciones que vive la urbanización colombiana se encuentra un proceso demográfico por el cual se tiende a reforzar cada vez más la concentración de la población en áreas urbanas, así como también una transformación económica marcada por la desindustrialización, el aumento del sector servicios y especialmente el financiero así como una economía que sigue anclada al sector primario.

Demoliendo el barrio
Una de las marcas distintivas de la urbanización latinoamericana es la “ciudad popular”. Sin entrar en una discusión teórica puede pensarse esta ciudad como aquella que ha sido producida por sus propios habitantes en contraposición a una ciudad construida por el Estado o por el Mercado regulado. La "ciudad popular" se mueve entre la informalidad y la ilegalidad si se toma el punto de vista de los otros dos sectores, pero desde ella dicha producción de espacio adquiere el adjetivo de lo necesario, de lo legítimo en situaciones donde no existe una justicia espacial. Sin embargo, no se puede pensar que dicha ciudad no se mueva también en el ámbito de lo formal y lo legal ya que sería una visión muy simplista la de una ciudad dual cuando en realidad lo que predominan son las intersecciones entre una y otra. Ese componente mestizo que siempre busca sacar tajada de la situación y se vale de una u otra denominación para alcanzar sus objetivos. Esta es una mirada más realista en mi opinión de lo popular y es por eso que desde esa ciudad es posible reforzar el capitalismo o por el contrario plantear alguna alternativa al mismo.

Coincido con quienes consideran necesaria la generación de un movimiento social urbano y más aún -recogiendo los apuntes hechos en el seminario- de generar un proyecto político articulador. ¿Cómo alcanzar esa unidad? Más que ofrecer una respuesta del cómo lograr ese objetivo se puede pensar en un escenario de prospectiva en la existencia por lo menos de tres escenarios que formulo de manera muy simplista pero que tal vez nos sirvan como punto inicial de reflexión y porque no de acción: 1) pensar que es posible la articulación alrededor de un proyecto político 2) la continuidad del escenario actual en el cual se continua desarrollando luchas que son desarticuladas pero que buscan demostrar aún la capacidad que tiene la población para cuestionar el proyecto de "ciudad neoliberal" o 3) una situación en la cual dichas iniciativas entran no en su desaparición total pero sí en franca decadencia sin posibilidad siquiera para cuestionar este proyecto.

La pregunta orientadora que se me ha planteado se refiere al análisis prospectivo sobre los escenarios de las luchas por el derecho a la ciudad en Bogotá y Latinoamérica. Quiero señalar que el campo de investigación en el cual he participado se refiere de un lado al tema de los mercados informales de suelo y vivienda y del otro lado al tema de la movilidad residencial. A partir de estas dos áreas espero organizar unas consideraciones respecto a los tres escenarios que ya señale sobre el movimiento social urbano.

"CIUDAD POPULAR"

Demoliendo el barrio parte 2
Para desarrollar dicho objetivo voy a tratar de organizar mis consideraciones alrededor de la ciudad popular. Como sabemos el origen de la ciudad popular se remonta a una situación de exclusión del derecho a la vivienda para muchas familias que una vez instaladas en nuestras ciudades no encontraron una oferta institucional estatal ni tampoco un sector de la construcción capaz de garantizar la oferta suficiente en materia de unidades habitacionales. El surgimiento de las villas, las favelas, las urbanizaciones piratas, las invasiones, las callampas están asociadas a esa forma en que el capitalismo se manifestó en las formaciones sociales latinoamericanas como bien lo señalan autores como Emilio Pradilla o Samuel Jaramillo. Esa colonización de la ciudad generó procesos de organización comunitaria que estuvieron articulados no sólo a partidos políticos de izquierda o ciertas figuras de la iglesia sino también a urbanizadores piratas y redes clientelistas. La lucha por el reconocimiento de dicha ciudad osciló entre la movilización en las calles y la protesta como a través de alianzas con esos políticos interesados en comprar votos. Esa combinación de estrategias ha sido también analizada por académicos como Alfonso Torres o Noriko Hataya. Se señala además que una vez alcanzadas mejoras en términos materiales tiende a caer la participación comunitaria la cual en palabras de Hataya se termina volviendo una ilusión y del otro lado un incremento en la población inquilina que no tiene mayor interés en la participación comunitaria ¿Qué futuro le espera entonces a esa ciudad popular?

¿Puede ser considerada esta ciudad popular un escenario para la lucha por un derecho a la ciudad?  Considero que sí, ya que existen algunas problemáticas en esta ciudad popular que merecen especial atención y que la hacen diferente de aquella ciudad popular naciente hace sesenta años. A partir de los trabajos que se han realizado en este tema se puede observar el incremento de la población inquilina en la ciudad frente a los propietarios. En un escenario donde la política de VIS se centra en el acceso a la propiedad y no se tiene una política de VIS en alquiler se aprecia la importancia de los barrios populares en la generación de un importante stock de vivienda para arrendar entre la población de menores recursos. Se observa en muchos casos la importancia de las redes de relaciones especialmente alrededor de los lazos familiares para el acceso a la vivienda. Persiste no obstante, el deseo por alcanzar la vivienda en propiedad y fruto de la localización a nivel metropolitano de estos barrios (antiguas periferias) y de dichas redes se expresa el deseo de hacerlo en el mismo barrio. Sin embargo, existen grandes limitaciones para que dichos hogares se transformen en propietarios ya que las viviendas son demasiado costosas o demasiado grandes ya que después de muchos años de autoconstrucción estos barrios se caracterizan por casas autoconstruidas de tres o cuatro pisos en los casos donde mayor densificación se observa ¿Existe entonces alguna alternativa para generar vivienda en propiedad accequible y bien localizada para estos hogares inquilinos en aquellos barrios donde ya residen?

Otro tipo de situaciones se refieren exclusivamente a las condiciones de vida de los hogares inquilinos y la preocupación existente cuando fruto de la densificación de estos barrios se generan situaciones de hacinamiento. Si bien se ha tratado en este frente de recuperar ideas y proyectos de apoyo a los propietarios para generar espacio nuevo en arriendamiento debemos reconocer la existencia de inquilinatos en estos barrios que replican aquellas viejas imágenes que eran propias de los ubicados en el centro de la ciudad. Es necesario reconocer que en la ciudad popular las lógicas de mercado vienen operando hace mucho tiempo de la mano de un mercado de compra y venta de casas así como de un mercado muy dinámico de vivienda en arriendo. Aquí es importante señalar estos cambios y la confluencia de lo formal e informal para pensar en el futuro de estos barrios y la agenda que pueden desarrollar los movimientos sociales urbanos.

LOS POSIBLES ESCENARIOS DE LA "CIUDAD POPULAR"

Vista de Bogotá desde una ventana cualquiera
Con relación al primer escenario prospectivo ¿tendríamos entonces la posibilidad de articular las demandas de las familias inquilinas en un proyecto político unificado alrededor del derecho a acceder a una vivienda en propiedad en un área bien localizada o incluso a defender la localización de una población arrendataria en barrios amenazados de desaparecer por efecto de esa renovación urbana? ¿Cómo articular esas demandas con aquellas que son parte de la agenda de los propietarios que a menudo esperan una valorización de su barrio para poder cobrar arriendos más elevados o de mantener una valorización del inmueble con la esperanza de venderla cuando decida cambiar su lugar de residencia? Sería posible visualizar entonces un escenario donde estos dos actores lograran articularse alrededor de la defensa de su territorio y el derecho a una vivienda digna, que recoja sus aspiraciones y necesidades y además cuente con el factor de buena localización? Si se encuentra esa respuesta el movimiento social urbano podría fortalecerse porque tendría un gran aliado de su parte, que hasta este momento se ha considerado como apático frente a los procesos de organización comunitarios.
Ciudad vertical

Existe un segundo escenario en el cual tienden a permanecer las condiciones actuales en las que nos encontramos y donde claramente no hay articulación entre estos actores y el movimiento social urbano. No existen movimientos en la actualidad que tengan una estrategia clara sobre el derecho a la ciudad pensado desde la población inquilina y tampoco la discusión de alternativas pensadas para que dicha población pueda acceder a la propiedad en estos mismos barrios. Si bien existen los programas del Fondo Nacional del Ahorro tendría que evaluarse el impacto que tiene para facilitar la adquisición de vivienda usada en estos barrios. Tiende entonces a continuar desarrollándose un mercado de vivienda en alquiler que tampoco es objeto de abordaje en los movimientos sociales urbanos. Ello puede deberse en cierta medida a que no existen al parecer problemas serios en cuanto a inseguridad en la tenencia de las familias inquilinas y a que los precios suelen estar determinados en función del vínculo que exista entre las partes involucradas existiendo mecanismos informales para la resolución de conflictos o para sancionar los comportamientos oportunistas. Al estar altamente subjetivizada, la relación contractual pasa a estar regulada por órdenes jurídicos creados por las propias comunidades y tomando de forma parcial las reglamentaciones oficiales pero también apelando a convenciones y normas sociales producidas por la comunidad.

La reciprocidad como convención ha sido ya destacada por los análisis sobre este tipo de mercado, pero vale la pena hacer la acotación de que la existencia de reciprocidad si bien puede indicar la existencia de solidaridad entre inquilino y arrendador, no implica la ausencia de relaciones de dependencia o jerarquía entre las personas que participan de la transacción. El acceso a la vivienda en este caso continúa siendo un tema que depende más del tipo de contactos que se tenga, de la capacidad para establecer y cumplir un compromiso (no contrato) y de asumir la sanción individual o social cuando no se cumple éste. Este punto es importante porque los movimientos sociales urbanos tendrán que identificar qué tipo de solidaridad deben promover, aquella que es funcional y que surge porque no hay otra opción o una solidaridad anclada a un sentimiento de pertenencia al territorio, a una comunidad en la cual se tiene una relación entre iguales 

¿Será posible dicha relación cuando la tenencia de la vivienda de por sí ya introduce una jerarquía en este mercado? Raquel Rolnik llama la atención sobre la inseguridad en la tenencia de la vivienda y su existencia también entre una población particular: los inquilinos. En este escenario, la ciudad popular continuará desarrollando un orden jurídico propio a partir de vincular la formalidad e informalidad en función de las necesidades que los mercados de vivienda le impongan y por esa misma lógica de mercado oscilará entre situaciones de expulsión de quienes no pueden pagar el arriendo cada vez más alto en la medida en que se valoriza el barrio y del otro lado quienes continúan apelando a las redes familiares para acceder por vías como el usufructo a una vivienda bien localizada si bien no en propiedad. El peor escenario es la inquilinización y el empeoramiento de las condiciones habitacionales de los inquilinos.

Oferta de vivienda en altura
Para finalizar tendríamos que analizar la situación más desoladora que sería la de un débil movimiento social urbano y en el caso de la ciudad popular su progresiva desaparición o extinción. Si dicha ciudad popular surgió por las condiciones de exclusión por parte del Estado y del Mercado Regulado de Vivienda, es plausible pensar que en las condiciones actuales dicha ciudad esté condenada a desaparecer y ello a partir de la confluencia de la normatividad urbanística y del mercado de suelo. Pero no se trata solo en los casos que ya se están denunciando de gentrificación o de zonas localizadas en áreas centrales o pericentrales. Ya observamos que en las mismas periferias las posibilidades para desarrollar nuevas urbanizaciones piratas o barrios de invasión se restringen para dar paso a los proyectos de VIS tipo casa y ahora tipo apartamento. La búsqueda de altas tasas de lucro lleva a que como bien lo señala David Harvey se generen procesos de destrucción de la ciudad construida (y con equipamientos de calidad o mínimamente aceptables) para dar paso a nuevas construcciones. En este caso, se crean las condiciones para que sobre esa ciudad popular consolidada se generen oportunidades de lucro para empresas capitalistas que incluso pueden generar VIS tipo apartamento. Es probable que dichos barrios cedan por la vía del mercado ya que como lo demuestran muchos casos es posible negociar predio a predio para acabar con un barrio entero y después de varias décadas no podemos seguir pensando que el sector de la construcción sigue en un estado seminal porque ya se observa que algunas empresas se especializan incluso en la generación de VIS.

EN SINTESIS...

Barrio popular
La ciudad es un espacio que está en continua transformación y en este territorio intervienen diferentes actores que tienen diferentes valoraciones sobre los objetos que se encuentran en ese espacio y que pueden llegar a confrontaciones por el control de dichos objetos o recursos. Retomando un concepto de Milton Santos sobre relaciones verticales y horizontales surgen escenarios posibles de futuro donde predominen las relaciones horizontales basadas en la vecindad, en la defensa de la identidad con el territorio y del otro lado un escenario donde las relaciones verticales propias de un escenario de globalización lleven entonces a la subordinación de dichos barrios o a su simple desaparición. Los barrios populares son evidencia de una dinámica de transformación del territorio que lejos de ser la de la exclusión también se centra en la inclusión: finalmente muchas de esas luchas populares tuvieron un carácter más reformista que revolucionario ¿Ha cambiado dicha situación? ¿Cómo actuar frente a esa situación y cómo evitar el error pasado cuando el movimiento se fracturó porque las demandas populares no se adecuaban a la lucha revolucionaria?

He querido compartir con ustedes mi visión prospectiva sobre los escenarios de lucha por ese derecho a la ciudad. Un ejercicio de esta naturaleza es mucho más complejo de lo que les he presentado. No obstante, a partir de la identificación de algunos actores y una problemática muy puntual he querido identificar posibles variables claves así como estrategias posibles que pueden surgir del lado de una población inquilina y arrendataria y los movimientos sociales urbanos. Es claro que la articulación puede darse en los espacios de participación convocados por el Estado, pero existe también la posibilidad como se menciona desde una planeación radical por la invención de espacios donde los actores se encuentren y comiencen a conocerse y trabajar conjuntamente. Hay algunas experiencias que vale la pena analizar del pasado pero dicho abordaje excede los propósitos de mi presentación.

Gracias